Cómo cepillar a tu perro según su tipo de pelo
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Cepillar a tu perro no es solo estética: retira el pelo muerto antes de que acabe en el sofá, evita nudos que tiran de la piel y te permite revisar si tiene heridas, parásitos o bultos. La clave está en usar la herramienta adecuada para su tipo de pelo.
Pelo corto
Razas como el beagle, el bulldog francés o el bóxer sueltan pelo, aunque no lo parezca. Basta con una o dos sesiones por semana.
- Un cepillo de silicona o de goma arrastra el pelo suelto y masajea la piel. También sirve en el baño para repartir el champú.
- Cepilla siempre a favor del pelo.
Pelo largo
Yorkshire, shih tzu, golden retriever o border collie necesitan más atención: lo ideal es cepillar varias veces por semana, o a diario si se enreda con facilidad.
- Un cepillo de púas largas llega hasta la base del pelo y deshace nudos pequeños.
- Termina con un peine de acero inoxidable para comprobar que no quedan enredos: si el peine pasa de la raíz a la punta sin engancharse, has terminado.
Pelo con subpelo (doble capa)
Husky, pastor alemán, akita o samoyedo tienen una capa interna que mudan en primavera y otoño. En esas épocas pueden soltar una cantidad enorme de pelo.
- Un rastrillo deslanador o un peine deslanador retira el subpelo muerto sin cortar el pelo de cobertura.
- No rapes a un perro de doble capa para combatir el calor: el subpelo también le ayuda a regular la temperatura.
Cómo deshacer nudos sin hacer daño
- Sujeta el pelo entre el nudo y la piel con los dedos, para que no tire.
- Empieza por las puntas y avanza poco a poco hacia la raíz.
- Si el nudo está muy apretado, un cortanudos lo divide en partes más fáciles de peinar.
- Si el pelo está muy apelmazado o pegado a la piel, es mejor acudir a un peluquero canino.
Consejos para que le guste
- Empieza con sesiones cortas, de pocos minutos, y aumenta poco a poco.
- Elige un momento tranquilo, por ejemplo después del paseo.
- Premia con caricias o un premio al terminar.
- No presiones con las púas sobre la piel: el cepillo debe pasar por el pelo, no rascar.
Aprovecha para revisar
Mientras cepillas, mira la piel en busca de rojeces, heridas, pulgas o garrapatas, sobre todo después de pasear por el campo. Si encuentras algo extraño, consulta con tu veterinario.
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